LA DIGNIDAD DE CLARA CAMPOAMOR

 

                       LA DE .

 

Clara Campoamor es la mujer que consiguió que en este país las mujeres pudiéramos votar. Comienza a trabajar fuera de casa cuando tiene veinte y un años. A los treinta y dos  retoma sus estudios y se licencia en derecho; abre su propio despacho y desde los tribunales concentra todo su esfuerzo en devolver a las  mujeres la dignidad de la que han sido privadas. Esta lucha es la que le lleva hasta el parlamento, le coloca en contra de la mayoría de los miembros de su partido y le obliga a hacer frente a las distintas estrategias políticas que día tras otro, procuran derribarla. Sus enemigos y sus correligionarios fracasaron en todos sus intentos, y fue así porque no se dieron cuenta de la envergadura de aquello contra lo que luchaban: la propia Clara Campoamor. En una secuencia de la película aparece un titular en un periódico que reza: “el humanismo de Clara Campoamor” en relación a unas declaraciones suyas en las que dice no se considera feminista sino humanista.  Todas las referencias respecto al término humanismo que he encontrado hacen hincapié en la dignidad del ser humano, en su libertad y en la responsabilidad que tiene frente a la historia. Y en verdad estas tres cualidades son las bases en las que se asienta su manera de hacer política

En la secuencia de la discusión final sobre el derecho a voto de la mujer, frente a una cámara en su mayoría en contra, la Campoamor abandona los argumentos políticos y revela a sus señorías la imagen que se niegan a ver de si mismos: la de la falta de dignidad -no os engañéis, esto es lo que sois y así os recordaran- viene a decirles. No es una imagen agradable. Al anteponer la utilidad del voto y los intereses partidistas a lo que la mujer, como ser humano, es merecedora, sus señorías dan una patada a todos los valores de los que se supone hacen gala. Y la denuncia la hace una sola mujer que fue reclamada para la política por su sentido de la justicia, por el honesto ejercicio de la libertad del que siempre dio muestras, por la coherencia de sus actos y por el esfuerzo en la consecución de unos derechos iguales para todos.  Curiosa paradoja: la dignidad le hizo llegar a la política y por esa misma dignidad, le fue dada la espalda.

 Clara Campoamor también se hizo responsable de sus actos frente al tiempo. Entregó muchos años de su vida a una causa con una visón de futuro que al parecer muy pocos compartían. Sabía que todos estos hechos harían historia y que algún día nadie pondría en tela de juicio el derecho a voto de todos. Y sin embargo a ella, que llevo ese humanismo a la práctica hasta sus últimas consecuencias no se le ha dado el sitio en la memoria que en justicia le corresponde, y por lo tanto le estamos quitando el merito y la responsabilidad histórica de ese derecho del que hoy gozamos como si fuera algo nacido por ciencia infusa. ¿Por qué no se estudia su figura y su obra en las escuelas?,¿No será que sigue siendo demasiado “digna” también en los tiempos que corren? Han pasado ya algunos meses desde que terminó el rodaje de la película, y me pregunto si el pisotón y el puñetazo no comenzarán también con la manipulación de la memoria.