Ministro Wert…

El día siete de febrero, nuestro ministro de educación largó uno de los exabruptos, en mi opinión más reveladores de todos los que ha soltado hasta este momento. Me estoy refiriendo a eso de que los jóvenes deben pensar a la hora de elegir sus estudios, no en lo que les gusta o desean estudiar, sino en “términos de empleabilidad”, utilidad, vamos. ¿Se puede dar un mensaje más triste y más desesperanzador a las personas que tienen la ilusión de que todo está por hacer, la ambición de que con esfuerzo y trabajo se puede conseguir lo que se desea? ¿Qué tipo de dignidad  tiene usted, que tan bien guardaba su verdadera cara cuándo participaba en debates como contertulio y analista, para decir eso sin que se le tuerza el gesto por un retortijón en sus tripas?

Es indudable que cuanto más idiotas seamos, cuanta menos capacidad de cuestión tengamos, cuanto más rebajados nos sintamos, mejor para ustedes. Si la autovaloración la tenemos por los suelos, (y esto, gracias a muchas de sus políticas sociales, a la carga de culpa que nos intentan inocular y a los “estimulantes” consejos que lanzan desde sus nada merecidas palestras,lo tienen logrado en gran medida), es mucho más fácil que el ciudadano acepte que hay otro que sabe más, que el mal que este hace lo hace por nuestro bien, que aceptemos el rol de peones sin mayor visión de futuro que la de ganar el pan y así mismo conseguir que veamos en ustedes a esos tutores tan necesarios  para nosotros, pobres  incultos.

Desde que comencé a escribir esta entrada hasta el día de hoy han ocurrido un par de cosas que me han hecho, por desgracia, pensar en usted; el pasado día nueve nos enterábamos de que  José Luis Sampedro había muerto. Entre las muchas cosas que en esos días pude leer quiero destacar una frase del “maestro” en relación con usted ministro:

“Estamos viviendo un momento trágico. El ministro actual es una amenaza para la educación española. Es un hombre cuya política hay que definir como “de Contrarreforma”. En la historia de España hay un momento en el siglo XVI, cuando empiezan en Europa los protestantes, Lutero y demás, que se establece la Contrarreforma, como oposición al avance. representa la Contrarreforma y con ella no es posible formar ciudadanos libres.”*
– José Luis Sampedro
Creo que nadie podía haber descrito mejor lo que usted pretende hacer con respecto a los jóvenes y a nuestra sociedad.
Y la siguiente noticia triste saltaba el día en que se anuncio que , la distribuidora de Enrique Gonzalez Macho se veía en la obligación de cerrar. Pensé aquella mañana escuchando al Sr Gonzalez Macho en la SER, en el primer día que le conocí, en las sucesivas ocasiones en que charlamos, en su generosidad para con los que llamábamos a sus puertas; y recordé que la última vez que le vi fue por televisión, la noche de los .

En la pasada noche de  los goyas, usted, ministro estaba rodeado de hombres y mujeres que en su totalidad y hace más o menos tiempo, un buen día dejaron atrás ese concepto de empleabilidad para dedicarse a una profesión que, con toda seguridad y según su razonamiento, calificaría de inútil. Resulta paradójico por tanto que compartiera butaca con todos esos “inútiles” que han hecho de “los sueños” su profesión; obligaciones de cartera, me imagino. “El hombre poco práctico” que tenía sentado a su izquierda era Enrique,  que además de ser el presidente de la academia de cine, es uno de los hombres que ha soñado toda su vida con una cultura generalizada para todos y con que

todos éramos dignos de una cultura generalizada. ¿Sabía usted aquella noche la situación de Alta films? Me pregunto ahora qué estaría sintiendo Enrique durante todo ese tiempo; y lo que desde luego demostró es lo que todos sabíamos ya de él: que ante todo es un CABALLERO tan solo por el hecho de acceder a sentarse a su lado; lo demás queda en nuestra imaginación.

En estos días he tenido ocasión también de ver el discurso que Michelle Obama dedicó en la entrega del Oscar a la mejor película… una invitación a todos los jóvenes a que sigan creyendo en que los sueños se pueden hacer realidad.  El ser humano sueña, desea e imagina, y gracias a que persigue la consecución de esos sueños crea,  descubre y construye nuevos mundos; por tanto, Sr ministro Wert,   ¡EVOLUCIONA!. Así ha sido, y así debería seguir siendo. No lo digo yo, lo dice la psicología, ciencia que seguramente entrará dentro de esa lista suya de “aquello que los jóvenes no deberían estudiar”. Debemos apostar por dar un futuro a nuestros hijos. Al igual que nosotros van a tener que trabajar muy duro, por lo tanto es mejor que lo hagan en lo que les guste y apasione. Lo último que necesitamos en estos momentos es ese tipo de teorías apelando a una clara involución, por favor, Sr Wert ¡cállese!.

 

 

* www.huffingtonpost.es/2013/04/09/jose-luis-sampedro-muerte_n_3042806.html